Trail Running Argentina
Relatos

Destino Coyhaique

Nuestro colaborador del otro lado de la cordillera, Max Keith, estuvo recorriendo junto a Moises Jimenez los senderos de la Reserva Nacional Coyhaique y la Reserva Nacional Cerro Castillo en el sur de Chile. Un destino para agregar a la lista, explicado con detalles, vivido a fondo y que te hace soñar con visitarlo!

Foto de Portada: El Cerro Castillo, imponente. Max Keith

Estoy seguro que cuando se le pregunta a una persona por Patagonia, a todos se les viene a la mente al menos un par de locaciones que asocian con este lugar y de esos, seguro que ninguno se encuentra en la región de Aysén. Y no los culpo, yo era una de ellos.  Algunos amigos que conocían, me habían hablado maravillas de la zona, pero la verdad es que ninguna de las descripciones le hizo justicia al lugar…y de ahí lo cierto del refrán: “ver para creer”. Afortunadamente, después de dos años de escuchar a  mi partner Moises transmitiendo con las posibilidades de su tierra -y como yo iba a quedar alucinado con lo que allí se podría hacer- las cosas por fin se dieron y vaya cómo tenían razón todos lo que me dijeron que me iba a encantar.

“Coyhaique reserva de vida” (que es algo así como el slogan de la ciudad) lo dice todo. Desde que uno llega a la ciudad por su entrada Sur ya hay algo digno para detenerse a tomar una fotografía (el famoso Co. Mackay y su imponente pared de roca) y literalmente, la cosa no cambia mucho desde cualquier punto de la ciudad, ya que siempre hay algo que vale la pena retratar. Es impresionante como la ciudad se encuentra asediada por cerros que invitan a ser visitados y hacen soñar con la posibilidad de completar un gran loop que encierre a la ciudad recorriendo sus cumbres.

La primera parada obligada para los que les gusta correr por senderos (o por cualquiera que disfrute de estar al aire libre en realidad), es la Reserva Nacional de Coyhaique. A solo tres kilómetros del centro de la ciudad, (distancia perfecta para pre-calentar) quede  inmerso en uno de los lugares más alucinantes y salvajes que haya recorrido el último tiempo y todo esto, sin perder de vista la ciudad y sus alrededores. El famoso cerro ‘Cinchao’ -que protege a la ciudad por el norte- es la cumbre obligada que se debe visitar  en este parque y que a pesar de ser constantemente golpeada por fuertes vientos, el esfuerzo se ve recompensado con un panorama inmejorable de la zona. Dentro de la reserva podemos encontrar desde senderos perfectos para correr, hasta acarreos dignos de montaña; en este parque hay una amplia variedad de circuitos para recorrer y como si esto fuera poco, el lugar cuenta con cuatro lagunas y hasta lugares habilitados para acampar. Obviamente, este lugar,  tanto por su cercanía como por su belleza, es uno de los escenarios ideales de los locales a la hora de entrenar.

Destino Coyhaique 2015 - 02

Desde el campamento, Moises contempla la inmensidad de la Reserva.

Si bien solo con los alrededores de Coyhaique ya hay suficiente para re-correr una semana entera sin aburrirse ni repetirse nada (Co. Divisadero, Co Mackay, Reserva Nacional Los Huemules…solo por nombrar algunos), uno de los objetivos principales de nuestro viaje era visitar y explorar la Reserva Nacional Cerro Castillo y de pasada; ver si podíamos dejar establecido un nuevo record (FKT) para el circuito completo. Cosa que logramos hacer  en el único día “de verano” que nos toco durante toda nuestra estadía; porque si hay algo que le agrega un ingrediente extra a esta parte salvaje de la Patagonia, es su impredecible y a veces hostil clima.

A menos de 100 kilómetros al sur de Coyhaique, por la famosa “carretera austral” que suelen transitar cientos de ciclistas en esta época del año,  se encuentra la zona denominada “Horquetas Grandes” que marca el inicio del recorrido denominado “Cerro Castillo” (no esperen encontrar ningún anuncio oficial más que un letrero de “Senderos de Chile”). El circuito comienza internándose hacia un valle rodeado de ríos, bosques y animales, que debido a sus pocas variaciones de pendiente, hacen que se recorra con facilidad hasta llegar a la caseta del Guarda Parques, que literalmente se encuentra en el medio de la nada.

Continuando con el circuito, luego de pasar por la caseta se sigue avanzando por senderos algo más complicados que lo terminan dejando a uno en el lecho del rio “Turbio”. Pasando esta zona, se comienza a enfrentar la primera subida dura del día y además, se asoman las primeras formaciones rocosas que conforman el área de Cerro Castillo. El Famoso “Peñón” se le llama al portezuelo que marca el primer paso de montaña del recorrido, que a  pesar de estar a baja altura, posee todas las condiciones y características para hacerlo sentir a uno a más de 4.000 m.s.n.m. Hasta este punto, ya se han cruzado innumerables ríos, un  acarreo considerable y un manchón grande de nieve (dependiendo de cómo estuvo la temporada), es decir; con menos de 20 kilómetros de recorrido, ya nos hemos encontrado con prácticamente todo tipo de terrenos y superficies. Como premio al esfuerzo por la subida hasta “El Peñón”, hacia el otro lado se tiene una impresionante vista al primero de los varios glaciares que se logran apreciar durante todo  el circuito y la verdad, es que es imposible no detenerse  a contemplar el paisaje (cosa que hicimos incluso cuando íbamos apurados tratando de imponer el FKT). Luego de pasar esta primera parte técnica del recorrido, el sendero se vuelve a internar en un  bosque frondoso, que esta vez, sin darte cuenta, te va acercando a los pies de las montañas hasta depositarte – literalmente-  en la base de estas.

El circuito tiene habilitados cinco zonas de camping para la gente que desea hacerlo con toda tranquilidad (el promedio es de cuatro días para completar el recorrido completo) y cada uno de  estos, ofrece una panorámica increíble y distinta del lugar. Uno de estos sitios es “La tetera” (campamento número tres) que de cierta manera, marca la mitad del recorrido y además; es uno de los lugares más privilegiados de todo el trazado, al entregar una vista inmejorable de lo que ya se ha recorrido (se ve “El Peñón” perfectamente) y por otra parte, está al lado de la famosa “Laguna Paloma” que pone la nota alta para coronar este lugar que a ratos parece irreal.

Continuando con el sendero, llegando a “La Laguna” comienza la segunda subida dura con dirección hacia “El Morro”. Esta subida parte bastante técnica y se encarama por un acarreo hasta conectar con una meseta donde se retoma el sendero que asciende hasta la cumbre de El Morro. Para el que no está acostumbrado a moverse por acarreos y a condiciones de viento algo extremas, esta zona es por lejos la más complicada del recorrido (incluso cuando hay buen clima). Acá es muy importante ir atentos para no perder de vista los marcadores que van haciendo de guía para no perder el rumbo. En este lugar es donde los turistas suelen tener accidentes cuando entra el mal tiempo y pierden la huella del trazado, por lo mismo, no está de más hacer este tramo con extrema precaución sobre todo  en la bajada.

Habiendo pasado esta parte, se llega al sector de “Porteadores” que marca otra vez el ingreso a los frondosos y húmedos bosques. En este lugar se cruza una bifurcación que marca la subida hacia el campamento Chileno (Ex Campamento Neozelandés, que es desde donde los escaladores se preparan para ascender el macizo) o la bajada hacia la salida de la Reserva. La verdad es que por un par de kilómetros más y algo de desnivel positivo, definitivamente vale la pena hacer el viaje extra hasta el sector del campamento Chileno y así obtener otra perspectiva distinta del lugar.

Bien arriba, Moises y Max en el Cº El Divisadero.

Bien arriba, Moises y Max en el Cº El Divisadero.

Una vez afuera de la reserva, se llega al final del sendero y ahora solo quedan unos tranquilos 5 kilómetros de camino ancho hasta llegar a la Villa de Cerro Castillo, que es donde termina el circuito. Obviamente, este lugar se levanta como el oasis perfecto para premiarse con una buena noche de sueño y un plato de comida digno por todo el esfuerzo realizado. Todo esto con el Cerro Castillo de postal de fondo.

Demás está decir que en los 55 kilómetros (aproximados) que tiene el recorrido, uno se encuentra con todo; desde senderos perfectos para trotar a fondo, bosques plagados de fauna patagónica y hasta acarreos peligrosos que con suerte te dejan mover;  este recorrido no tiene absolutamente nada que envidiarle a las archi-conocidas Torres del Paine y con esto no estoy diciendo que no valga la pena visitar/caminar/correr estas (vaya para allá también), sino que Cerro Castillo y sus alrededores se levantan como otro destino obligado para aquellos que les gusta vivir experiencias únicas rodeados de naturaleza salvaje.

Finalmente, la extensa región de Aysén se alza como otro campo de juego perfecto para los que gozan de explorar y recorrer lugares poco visitados. Existen muchos Parques y Reservas que merecen ser recorridos y no me extrañaría que la ciudad de Coyhaique se convirtiera en uno de los focos outdoors más potentes de nuestro país en los próximos años. Desde kilómetros y kilómetros de senderos por recorrer, hasta cervecerías artesanales de primera (nota: vaya a Casa Tropera), esta zona va a dar que hablar !

Ahora, a los que se preguntaran si vale la pena hacer el circuito de Cerro Castillo ‘corriendo’ más que caminando, obviamente esto queda a criterio de cada uno. Independiente de cómo se haga, vale la pena intentarlo. Por mi parte, puedo decir que haber hecho el circuito liviano de equipo y en un par de horas ha sido de las cosas más entretenidas y adrenalinicas que haya hecho el último tiempo. Además, habiendo ocupado el menor  tiempo posible para recorrer los senderos oficiales, nos dio la posibilidad de aprovechar mejor nuestra estadía en la zona; explorando lugares más salvajes y adentrándonos aun más en la reserva de lo que hubiese sido posible si me hubiese tomado los tres o cuatro días que dura el trekking completo.

Como llegar?

La forma más fácil de llegar a esta ciudad es por vía aérea. El aeropuerto más cercano se encuentra ubicado en la localidad de Balmaceda que esta 55 kilómetros al sur-este de la ciudad. De todas formas, existen otras formas para llegar como tomar una barcaza desde Puerto Montt para llegar al puerto de Chacabuco o simplemente, comenzar a recorrer la Carretera Austral hasta arribar a la ciudad.


Tags: 2015, Chile, Coyhaique, Destinos

Desde Chile, nuestro primer colaborador, otro loco más igual que nosotros. A sus 27 años, Max es otro apasionado por la montaña, desde el patio de su casa nos irá contando que pasa de aquel lado de la cordillera.

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